Adolfo Domínguez afronta su crisis con seis familiares directos en plantilla

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EN PLENO ERE

Adolfo Domínguez en la Pasarela Cibeles

A Coruña, 10 de junio de 2015 (00:00 CET)

Adolfo Domínguez lucha desde hace años por regresar a la senda de los beneficios. La última maniobra que ha decidido acometer es la aplicación de un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que se cebará sobre las instalaciones que la textil posee en Ourense y que supondrá la salida de 144 trabajadores de los centros de San Cibrao das Viñas.

Los sindicatos dan ya por perdido que se pueda reducir el impacto del expediente, y luchan porque, por lo menos, las condiciones de salida sean las mejores posibles. El parte de guerra de Adolfo Domínguez es importante, ya que, al contrario que muchas otras empresas del sector, que vieron como durante el pasado ejercicio, las ventas volvían a crecer en España, el grupo ourensano no ha conseguido reconquistar el mercado nacional.

Sus ventas se resienten en España

Según su memoria anual, remitida a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) las ventas en España descendieron desde los 112 millones a los 90 millones de euros. Si bien su red de tiendas y franquicias se recortó en más de 50 puntos, pasó lo mismo en otras zonas en las que la facturación no se resintió tanto. En América, Asia y el resto de Europa, la cifra de negocio se mantuvo prácticamente estable.

En mitad de la situación complicada que se vive, no es la primera vez que los sindicatos hacen hincapié en que Adolfo Domínguez tiene a buena parte de su familia contratada dentro de la textil. En el anterior expediente laboral puesto en marcha, las centrales se preguntaban si las hijas del veterano modisto también verían reducido su sueldo.

De su mujer a sus hijas

Lo cierto es que, en la actualidad, Domínguez cuenta con hasta seis familiares directos en puestos destacados de la empresa. La principal, su mujer, Elena González, miembro, como el modisto, del consejo de administración de la empresa. González percibió el pasado año 196.073 euros por su pertenencia al órgano de dirección de la compañía, mientras que Domínguez recibió 211.630 euros.

Las tres hijas de Domínguez también participan de la compañía. Según la documentación remitida a la CNMV, Adriana Domínguez es titular de la sociedad Sappho Producciones, que realiza labores de asesoramiento comerciales y marketing por valor de 60.000 euros "a condiciones normales de mercado". Tiziana y Valeria Domínguez, las otras hijas del modisto, también figuran como empleadas de Adolfo Domínguez SA.

Hermanos y cuñados

Por su parte, Laura Domínguez, hermana del fundador de la textil, es titular de la participación mayoritaria en Sestrese SL, que factura proyectos de arquitectura a tiendas de la sociedad y que, de nuevo, indican, "en condiciones normales de mercado" factura unos 68.000 euros. Es además, empleada de la textil en Ourense. Los otros hermanos de Adolfo Domínguez abandonaron la compañía hace ya años para montar Textil Lonia, firma que cuenta con la explotación de las marcas Carolina Herrera y Purificación García.

El hermano de la mujer de Adolfo Domínguez, Carlos González, también tiene relación con la empresa. Es socio de Aloya Tiendas, sociedad que explota en A Coruña, en régimen de franquicia, un establecimiento de Adolfo Domínguez. Además, como empresario individual posee otra franquicia en la misma ciudad. Durante el pasado ejercicio se llevaron a cabo operaciones tanto con una como con otra sociedad por valor de 173.000 y 96.000 euros.

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