Adif 'esquiva' a las empresas del AVE a Santiago para la nueva seguridad de Angrois

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Alstom, Siemens y CAF se encargarán de instalar el sistema ERMTS, que entrará en funcionamiento tres años después del accidente

Homenaje a las víctimas del Alvia en el lugar del siniestro | EFE

en A Coruña, 01 de agosto de 2015 (05:37 CET)

Adif ha adjudicado a Alstom, Siemens y CAF la instalación del sistema de máxima seguridad, el ERMTS, en el Eje Atlántico de Alta Velocidad y en los accesos a la estación de Santiago, incluído el tramo de Angrois y la curva de A Grandeira. El contrato, de 63,2 millones, prevé que esté totalmente implantado a finales de 2016, por lo que la máxima seguridad llegará a Angrois algo más de tres años después del accidente del Alvia.

Las empresas adjudicatarias habían participado en la construcción de la alta velocidad entre Ourense y Santiago en alguna medida. En asuntos del AVE, son un puñado de entre 12 y 14 empresas de alta capacidad las que se vienen repartiendo los contratos. Los trenes que inauguraron la entonces llamada alta velocidad entre A Coruña y Ourense, por ejemplo, eran de CAF y Alstom. Pero la seguridad en Angrois correspondió a una UTE formada por la gallega Antalsis, Thales, Cobra, integrada en el grupo ACS, y Dimetronic, encargadas entonces de los sistemas de señalización, telecomunicaciones fijas, control de tráfico centralizado, protección y seguridad del eje ferroviario.

Siemens, la única que participó

De estas compañías, solo Siemens, que a finales de 2012 compró la matriz de Dimetronic por 2.200 millones, intervino en la seguridad de la curva de A Grandeira, tan condicionada por el trazado que se aparcó el sistema de máxima seguridad europeo que hubiera evitado el accidente. Si bien el aterrizaje de la compañía alemana en Dimetronic es posterior al contrato de seguridad, la línea estaba equipada con eurobalizas de su marca que debían responder a la tecnología desplegada por Thales.

El ERTMS se instalará ahora en los tramos A Coruña-Santiago y Santiago-Vigo del Eje Atlántico, además en el entorno de la estación de Compostela en la línea Santiago-Ourense, incluyendo la zona donde se siniestró el Alvia. Del importe total del proyecto, 37,53 millones corresponden a la instalación del sistema de seguridad y control del tráfico y los 25 millones restantes a su mantenimiento durante veinte años.

Alstom fue también la empresa encargada de la seguridad en el Eje Ourense-Santiago, pero en su caso se encargó de de las instalaciones de protección civil y seguridad de los túneles, un contrato de 30 millones adjudicado en 2011. 

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