A Coruña tiene un mes para evitar el cierre de la fábrica de armas

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General Dynamics plantea un ERE en toda España, que afectará a los 172 trabajadores de Santa Bárbara

Manifestación de los trabajadores de Santa Bárbara / EFE

15 de febrero de 2013 (01:10 CET)

A Coruña tiene un mes para impedir que la histórica fábrica de armas eche el cierre. Santa Bárbara Sistemas (SBS), empresa del grupo estadounidense General Dynamics European Land Systems cree que la factoría ya no es viable y ha puesto en marcha un expediente de regulación de empleo (ERE) para deshacerse de 700 trabajadores en toda España. En A Coruña quiere prescindir de todos los empleados de la planta --172 personas-- para luego cerrarla.

La noticia ha caído como un mazazo en A Coruña, por el número de trabajadores afectados y por el significado histórico de la fábrica, cuyos empleados han peleado durante años y han efectuado numerosas movilizaciones para mantener sus puestos.Todos los grupos municipales han salido en defensa de la factoría y el alcalde, Carlos Negreira, ha asegurado que hará todo lo que pueda para evitar el cierre. Sin embargo, el tiempo juega en contra.

Período de consultas


La empresa ya ha comunicado al comité intercentros de Madrid su intención de iniciar el ERE. “La dirección de la empresa entiende que el período de consultas de 30 días ya ha comenzado con la primera entrevista que tuvieron para comunicar la decisión del expediente de regulación de empleo. Estas reuniones solo tienen un significado si son para negociar, pero no sabemos qué talante tiene la empresa”, explica Xabier Riobóo, delegado sindical por la CIG.

General Dynamics asegura que la planta no es viable y que la bajada de pedidos por parte del Ministerio de Defensa hace necesario abordar una reestructuración en el grupo. Para trabajadores y políticos la solución está clara: “Santa Bárbara debe abrirse y buscar otros compradores más allá del Gobierno”.

Nuevos mercados


“Desde la dirección de A Coruña ya se ha dicho durante años que ese era el objetivo, que había que buscar nuevos mercados y se han sugerido varias posibilidades pero la empresa desde Madrid siempre lo ha echado atrás”, comenta Carlos Avilés, representante de la plantilla por CCOO.

Con un mes de plazo para poder atajar el ERE de extinción, los trabajadores sostienen que hay que apelar a Defensa, que posee los terrenos sobre los que se asienta la fábrica de armas. “Vamos a comenzar movilizaciones, pero también creemos que hay que aprovechar que el alcalde de A Coruña tiene el mismo color político que el Gobierno central y que interceda. Defensa tiene que posicionarse a nuestro favor”, explican.

76 años de historia

La fábrica de armas lo tiene difícil, pero no imposible. Aunque la situación es cercana a ser desesperada, este jueves muchos vecinos de A Coruña recordaban al enterarse la noticia que “se lleva diciendo muchos años que va a cerrar y ahí está”. Tiran de épica y recuerdan que la factoría nació en 1937 en plena Guerra Civil.

Comenzó como un taller de confección de uniformes militares para complementar el trabajo de la factoría de Trubia, en Oviedo, que ahora también se ve abocada al ERE. En un inicio estuvo asentada en los terrenos donde hoy se levanta el colegio de Eusebio da Guarda. Años más tarde comenzaría a producir material para el ejército.

En 1958 el dictador Francisco Franco inauguró la fábrica en su nueva ubicación, donde había de permanecer hasta ahora, Palavea. Entonces, la plantilla de la factoría sobrepasaba con creces el millar de empleados. Sin embargo, el paso de los años fue menguando el potencial de la empresa.

El primer anuncio de cierre, en el 95


En el 95, el entonces ministro Josep Piqué fue el primero en proponer su cierre y la unificación de las fábricas del norte en Trubia. Un año después, la Xunta de Manuel Fraga ya propuso diversificar la producción y crear componentes de ordenador y aspas eólicas. Fue en 2000 cuando llegó General Dynamics. El Gobierno le vendió la factoría, concediéndole la explotación de los codiciados terrenos de Palavea.

“General Dynamics vino hace 13 años con la condición de que la producción se mantendría y se elevaría, porque buscaría otros mercados. No ha cumplido la palabra que le dio al Gobierno ni a la Xunta”, argumentan hoy los representantes de los trabajadores de la ya adelgazada plantilla.

Inversión reciente

La intención del cierre de Santa Bárbara es toda un paradoja. Llega pasados cinco años de una considerable inversión del grupo estadounidense en su nueva filial España para conseguir abrir una nueva vía de negocio, como es la nanotecnología. La fábrica coruñesa incluso tuvo que acondicionarse para el nuevo cometido.

En 2009, Santa Bárbara pudo, de nuevo trasladarse. Santa Bárbara Sistemas, la filial española de General Dynamics, comunicó a Xunta, Ministerio de Defensa, Ayuntamiento de A Coruña y plantilla que el plan de transformación de la factoría pasaba por su marcha a otros terrenos, también propiedad del Gobierno, en A Grela.

'Otra' última batalla

Era necesaria una inversión de casi 30 millones de euros, de los que 14 se destinarían a la construcción de las nuevas instalaciones y el resto a reforzar la apuesta tecnológica para poder acometer más carga de trabajo y producción.

Sin embargo, aquella historia que tanto sonó quedó en nada con el avance de la crisis. La propia empresa aseguró que los recortes en los pedidos de Defensa no hacían posible el traslado. Se quedaron en Palavea, donde las instalaciones solo se usan en un 60%.

La historia de la fábrica de armas de A Coruña es larga y llena de luces y sombras. Los trabajadores están dispuestos a afrontar 'otra' última batalla.
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