Sede del grupo chino Alibaba en Hangzhou.

Estas son las sorpresas al comprar en Alibaba desde España

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Precios irrisorios, productos restringidos a los mayoristas y envíos con un mes de retraso. Así se compra en el Amazon chino

Madrid, 28 de mayo de 2017 (11:55 CET)

La primera impresión cuando cualquier español entra en la web de Alibaba es que parece un catálogo desordenado de productos. El diseño no es limpio, la redacción es confusa e incluso hay algún error ortográfico.  

Alibaba, el Amazon chino, se vende precisamente como eso. Parece una copia barata del gigante estadounidense pero con productos con precios irrisorios y casi todos enfocados a mayoristas.

Lo común es encontrarse con anunciantes que tienen cantidad mínima de envío: 10, 50 o incluso de 500 unidades. A simple vista, Alibaba luce como un gran polígono de mercancía barata china. Es como las tiendas del barrio de Usera (Madrid) o el polígono Gran Land (Badalona, Barcelona) pero digitalizado.

Antes de comprar en Alibaba, los usuarios suelen consultar varias fuentes en internet. La primera reacción parece la duda. “¿El vendedor será real? ¿Me podrán clonar la tarjeta? ¿A quién reclamo si la mercancía china no llega?”.

Es decir, la experiencia de usuario se parece más a las primeras compras en Amazon entre 1998 y el 2000, cuando hasta los más avanzados usuarios estadounidenses tenían reticencias para pagar con tarjeta de crédito por internet.

Diez veces más barato

Alibaba también es un zoco de mercancía de imitación. Para comprobarlo, elegimos unas correas de reloj para iWatch. Todas son imitaciones. Pero los precios son sorprendentes. Mientras una correa de Apple puede costar hasta 200 euros (incluso 700 euros una de piel), una copia que parece casi exacta se vende por seis euros.

Al iniciar la compra, muchos proveedores publican documentación de la empresa y de las fábricas donde se elaboran. Ninguna información que ofrezca veracidad parece suficiente. Además, la web ofrece la posibilidad de pedir muestras y también de regatear el precio. En el fondo, Alibaba ha adquirido las costumbres y mañas de los centros de compra en China.

Los proveedores suelen aceptar casi todas las tarjetas de crédito, Paypal e incluso sugieren que pueden aceptar otro método de pago diferente. Una vez emitido el pago, Alibaba y Correos envían un total de cinco e-mails para ir confirmando cada parte del proceso. La web también informa que, en caso de no recibir la mercancía a tiempo, puede abrir una queja que podría implicar una sanción al vendedor.

Sin envoltorios ni logos

Al llegar al domicilio, el paquete no tiene ningún logo ni seña de que se trate de un envío de Alibaba. Se trata de un sobre vulgar, doblado y sucio. En su interior la correa del iWatch, exactamente igual a la original. Sólo un usuario muy detallista podría percatarse de la diferencia de textura (el color es idéntico).

El producto viene en un envoltorio de plástico transparente. No tiene ninguna información: ni materiales, ni nombre del fabricante, ni país de origen.

Comprar en Alibaba: los productos de imitación no tienen logos ni país de procedencia 

Alibaba es la mayor plataforma de comercio electrónico de mundo. Sus descomunales cifras llegan a superar a las de eBay y Amazon juntas. La compañía anunció a finales del año pasado un acuerdo con Correos para potenciar sus operaciones de la nueva oficina en España, dirigida por Ernesto Cacabale.

La compañía está convencida de que algunas empresas españolas también podrán hacer exportaciones a China. Aunque por ahora, la vía comercial es la contraria.