La concesionaria del Álvaro Cunqueiro suma más de 3 millones de beneficio antes de abrir el hospital

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La UTE controlada por Acciona y Puentes comenzó este año a explotar los servicios no clínicos cedidos por la Xunta, que también entrega a las constructoras la concesión de cafetería y aparcamiento

El presidente de la Xunta visita las obras del hospital de Vigo

en A Coruña, 27 de octubre de 2015 (04:23 CET)

El caótico arranque del Hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo ha estado precedido de dos años de beneficios de la UTE concesionaria de las obras, que antes de comenzar a explotar los servicios "no clínicos" que le entregó la Xunta en la adjudicación, ya gana dinero. Sociedade Concesionaria Novo Hospital de Vigo presentó unos beneficios de 1,2 millones en 2014 y de 1,98 millones en 2013, derivados, según explica en su memoria, de una cifra de negocio de 11,7 millones procedente de los pagos comprometidos por el Gobierno gallego.

La concesionaria está liderada por Acciona con un 43,3% de un capital total de 31,5 millones. Le sigue Puentes y Calzadas, con un 23,3%; Veolia Servicios Norte y Concessia, empresa participada por bancos como BBVA, Bankia, Sabadell o Caixabank; controlan un 16,6% cada una. La UTE asumió un fuerte endeudamiento para levantar el complejo, con un pasivo a cierre del pasado ejercicio de 220,8 millones. Pero los números muestran un negocio de lo más rentable, con un resultado de explotación positivo de 11,7 millones. Rebajaron las ganancias, precisamente, los gastos financieros.

La maraña de empresas

La puesta en marcha del nuevo hospital de Vigo también conlleva el arranque de un nuevo modelo, pues los servicios externalizados del Álvaro Cunqueiro se extienden también a otros dos centros, el Meixoeiro y el Nicolás Peña. La Xunta dejó en manos de la UTE la prestación de servicios de restauración, lavandería y lencería, limpieza, mantenimiento de electromedicina, desinfección, tranporte interno y externo y gestión auxiliar, seguridad, abastecimiento y tratamiento de agua e impresión y repografía para todo el Chuvi. En el caso del Álvaro Cunqueiro, las empresas gestionan, además de los ya citdos, el mantenimiento general, el suministro de gestión energética y la conservación de viales y jardines. 

La concesionaria puede, a su vez, derivar dichos servicios en otras subcontratas, como podría ser Severiano Servicio Móvil, que se encarga del transporte interno y externo –de muestras, documentos, material-- en el Álvaro Cunqueiro así como en otros centros gallegos, como el Chuac. La Xunta compromete un pago máximo de 56,3 millones anuales por estos servicios, aunque según recoge el pliego de cláusulas administrativas particulares en el acuerdo de concesión, dicho importe "se determinará a partir del nivel efectivo de disponibilidad y calidad de los servicios", que comienzan a funcionar este año.

A la red de empresas que se despliega en torno a la parte no clínica se suma que la propia concesionaria subcontrató los trabajos de gerencia a Acciona Servicios Hospitalarios, Veolia Servicios Norte y Gerens Hill International, esta última, accionista de Concessia.

Las concesiones de la concesión

Junto a los pagos que percibirá la concesionaria de las arcas públicas, el Gobierno gallego también permite que reciba ingresos de terceros. Esto es debido a que las empresas privadas se quedaron con una serie de servicios catalogados en el acuerdo de concesión como "otras explotaciones" y que incluyen el aparcamiento o la cafetería, entre otras áreas como las máquinas de vending.

La cesión de los espacios para estos negocios repercute en un aumento de ingresos de la sociedad concesionaria, que además tiene la facultad de proponer nuevas explotaciones comerciales en las instalaciones para que la Xunta decida sobre su aprobación.