El 25 de julio pone la primera piedra de una candidatura gallega a las generales

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La marcha A Nación Galega reúne a miles por la confluencia en la manifestación del Día de Galicia, a la que no asistieron ni Mareas ni Podemos

Los manifestantes abarrotaron la Praza da Quintana

en Santiago, 26 de julio de 2015 (03:54 CET)

Son tiempos de cambio. Tanto, que hasta la manifestación del 25 de julio salió puntual. Tuvo aires de histórica. Reunió a miles, 25.000 según los organizadores, aunó a miembros de Anova, BNG, Esquerda Unida o Compromiso por Galicia, entre otros, que hicieron lo posible por no ser protagonistas de tan magno evento. Ahora la política se empeña en entregarse a los ciudadanos en lugar de a los partidos.

Fue también la primera manifestación del Día da Patria (Día da Matria en la versión de Anova) convocada por una comisión promotora que dejó a la mayoría satisfechos por el número de asistentes y por el golpe sobre la mesa que se quería dar. La marcha de A Nación Galega fue el primer paso hacia la debatida confluencia de cara a las generales, zanjaron Xosé Manuel Beiras, Yolanda Díaz, Xoán Bascuas y Xavier Vence y deseó Suso de Toro. "Que los partidos den un paso adelante, hablen" y "sean capaces" de abordar una candidatura de confluencia para las generales, pidió el escritor.



Faltaron los líderes de las tres mareas, Compostela Aberta, Ferrol en Común y Marea Atlántica, que prefirieron no enredarse en los jardines de la política autonómica. Y faltó el secretario xeral de Podemos en Galicia, Breogán Riobóo, que dijo que pasaría el día con su familia "como en los últimos cinco años". Fue la única fuerza llamada a la confluencia que prefirió ausentarse.

El manifiesto, que leyeron el actor Federico Pérez Rei; la triatrela Alba Cuba, Valentín García Bóveda, nieto de Alexandre Bóveda, y la actriz Patricia de Lorenzo, fue claro: "Las divisiones nos debilitan y nos encaminan a la insignificancia, mientras la unión multiplica nuestras fuerzas".

La nación y el nacionalismo

Todos están de acuerdo en el análisis y todos de acuerdo en la confluencia, pero bien conocido es que en Galicia eso no siempre basta. La manifestación del Día de Galicia pudo ser un primer paso para la candidatura gallega a las generales, y así lo interpretaron los líderes de los distinos partidos.

Xavier Vence (BNG) consideró que se trata de "un paso adelante importante para que las fuerzas políticas gallegas se unan en la defensa de los intereses nacionales de Galicia". Preguntado por la ausencia del líder de Podemos y la presencia de Esquerda Unida, Vence ha juzgado la "importancia" de que "todos los que confiamos en Galicia como nación estemos hoy juntos, compartiendo un gran acto político todos unidos". "Todos los que estamos aquí vemos a Galicia como nación y queremos construir una nación y potente autogobierno y que Galicia esté bien representada. Los que no están, ellos sabrán por qué", remachó.

Yolanda Díaz, de Esquerda Unida, lejos del nacionalismo, zanjó el debate: "Gallegos de nación somos todos y todas". La también portavoz de AGE reivindicó la jornada como "el día de la nación gallega: de los independentistas, de los federalistas, de las personas de bien de este país".

Confluencia sí o sí

El líder de Anova, Xosé Manuel Beiras, ha incidido en que "lo fundamental" es el "cambio histórico" que supone la primera manifestación del 25 de julio convocada por unos promotores de la sociedad civil. "Eso es lo fundamental, lo congruente con nuestras tesis", enfatizó en declaraciones a los medios antes de la manifestación, en las que ha defendido que esta situación "contribuya a crear la dinámica de interrelación para que Galicia esté presente como sujeto político en el conjunto del Estado".

Acompañado por el alcalde de Lalín, Rafa Cuiña; el líder de Compromiso por Galicia, Xoán Bascuas, ha subrayado que la marcha ha reunido a "la ciudadanía más consciente y que reivindica los derechos como país". "El desarrollo de este acto debe mover la reflexión colectiva y a qué camino queremos abrir de cara a las próximas generales", expresó.

Todos se quieren, pero aún no se han puesto de acuerdo para la boda.