La industria siderúrgica hace un llamamiento al Consejo Europeo para que incorpore las propuestas de la Eurocámara y no merme la competitividad del sector en la reforma del sistema de comercio de emisiones / EFE

SOS de Megasa y la industria del acero a la Unión Europea

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Los líderes de las principales industrias advierten que la política de reducción de emisiones provocará cierres y deslocalizaciones si no se reforma

Economía Digital Galicia

La industria siderúrgica hace un llamamiento al Consejo Europeo para que incorpore las propuestas de la Eurocámara y no merme la competitividad del sector en la reforma del sistema de comercio de emisiones / EFE

en A Coruña, 29 de mayo de 2017 (18:07 CET)

La Eurocámara aprobó el pasado febrero la reforma del sistema de comercio de emisiones, una hoja de ruta para la reducción de contaminantes con el horizonte en 2030, cuando se deben alcanzas las metas climáticas que fijó el Acuerdo de París. La aprobación abría la puerta a la negociación en la Comisión Europea y el Consejo Europeo para detallar las condiciones de un sistema concebido para minar las emisiones de gases de efecto invernadero. Es por este sistema, por ejemplo, por el que las industris reciben derechos de emisión de manera gratuita.

En pleno proceso de reforma, la industria del acero ha lanzado una “carta abierta” a la Unión Europea, firmada por 76 consejeros delegados de las principales compañías europeas (prácticamente la totalidad). Entre los firmantes está José Enrique Freire Arteta, presidente de Megasa. También otras industrias con intereses en Galicia, como la de Francesc Rubiralta, Celsa.

El mensaje es contundente. “En las próximas semanas –dice el documento a las autoridades comunitarias-- ustedes tendrán la última oportunidad para moldear un EU ETS (así se denomina al Sistema de Comercio de Emisiones) que aborde mejor los objetivos de reducción de emisiones, a la par que preservando la industria del acero en Europa y los millones de trabajadores que sustenta. Pueden evitar sobrecargar el sector con altos costes que oprimirán la inversión, que aumentarán el riesgo de pérdidas de empleos y cierres de las planta en la UE”.

La industria siderúrgica pide que no se sobrecargue el sistema, pues oprimiría la inversión y se destruiría empleo por el cierre de plantas

Los primeros ejecutivos de la industria siderúrgica advierten que ya realizan “un gran esfuerzo” en la diminución de emisiones de monóxido de carbono. Sin embargo, consideran que las exigencias europeas para la producción de acero son “técnicamente imposibles de alcanzar”.

Por ello, “si la Directiva EU ETS se adoptase sin algunas de las mejoras solicitadas por el Parlamento Europeo habría una escasez de concesiones de emisiones para nuestra industria de alrededor el 35% en 2030. No habrá ya remanente alguno de asignaciones anteriores para aliviar el impacto tras el periodo 2020 en siderurgia. Además, el sector estará incluso aún más expuesto debido al pase en exceso del coste de carbón al precio de la electricidad. Casi ningún otro sector de la industria bajo el EU ETS se enfrenta a limitaciones similares”.

Las previsibles consecuencias que identifican las compañías tienen como primera estación la pérdida de competitividad, los cierres de plantas y las deslocalizaciones. “La legislación genera altos costes de carbono incluso para las mejores siderúrgicas de Europa, a pesar de que el sector ha sido claramente reconocido en la propia Evaluación de Impacto de la Comisión Europea como de muy alto riesgo de deslocalización debido al CO (fuga de carbono). En su forma actual, EU ETS favorece claramente las importaciones de acero competidores de terceros países que no tienen esos costes y que, sin embargo, tienen una huella de carbono mucho mayor que el acero producido en la UE”, lamentan los directivos.

Si no se introducen mejoras, las concesiones de emisiones se reducirán un 35% en 2030. La industria insta a incorporar las propuestas del Parlamento Europeo

Concluyen la misiva instando al Consejo Europeo a asumir las mejoras acordadas por el Parlamento “sobre los gases de proceso, porcentaje de subasta, factor de corrección intersectorial y costes indirectos”.

“Esto ayudará a asegurar que la reforma fomenta la protección climática y el cumplimiento de los compromisos de reducción de CO de la UE, mientras que también aminora el impacto sobre la competitividad de la industria siderúrgica europea, su capacidad de innovar y los puestos de trabajo que genera”, concluye el texto.