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El Popular entrega mil millones en activos a través del traspaso en bloque de 26 sucursales situadas en Galicia al Banco Pastor

en A Coruña, 18 de abril de 2017 (05:00 CET)

No hay decisión de calado que tome Emilio Saracho al frente del Banco Popular que no toque de lleno a Galicia. Primero se llevó al consejero de Abanca, Ignacio Sánchez-Asiaín, para convertirlo en el número dos de la entidad y descansar sobre él, y sobre Miguel Escrig, la nueva hoja de ruta del banco. Ahora pone en marcha la primera operación de reestructuración interna de cierta relevancia, pues más allá de anuncios, el banco sigue hasta la fecha con el traje que le dejó puesto Ángel Ron, con todos sus descosidos.

El Popular traspasará 26 sucursales que tiene en Galicia al Pastor, la entidad que engulló en 2011 y que le deparó una pesada digestión. Tan pesada que hubo de limpiar del balance créditos y activos inmobiliarios por valor de 3.343 millones, según reconoció a la CNMV dos años después, en 2013, cuando el banco admitía que el saneamiento del banco gallego era el doble de lo previsto en el documento de integración.

Ahora Emilio Saracho traza el camino de vuelta y regresa al Pastor 26 oficinas en una operación que, defienden en el Popular, se enmarca en el proceso de optimización y reestructuración de la red comercial del grupo. Tras la fusión de las dos entidades el número de oficinas gallegas ascendía a 391. Una vez finalizada esta transmisión, el Popular tendrá seis y el Pastor 202 sucursales, para un total de 208 en la comunidad. Casi se han reducido a la mitad.

El número de oficinas del Popular y el Pastor en Galicia se ha reducido casi a la mitad desde la fusión

Saracho firmó el plan de segregación aprobado por los consejos de adminstración de ambos bancos, que supondrá la transmisión de los activos y pasivos, posiciones contractuales y elementos personales y materiales de las sucursales que le permitan actuar de forma autónoma. Los activos equivalen a unos mil millones, dejando un saldo positivo de 67,9 millones de patrimonio, la cuantía en la que se incrementará la participación del Popular en Banco Pastor. En consecuencia, el pasivo transmitido ronda los 930 millones.

La operación permite mantener inalterado el capital social del Popular y la posición de los accionistas, que siguen pendientes de que Saracho active una ampliación de capital que reduciría a la mínima expresión la participación de la Fundación Barrié en el banco. Tampoco se altera el empleo, pero sí el balance del Pastor, que suma mil millones a sus activos y todos los derechos y obligaciones vinculados a las sucursales.

El Popular asegura mantener en Galicia 691.500 clientes, un 18,6% de la cuota de mercado, lo que elevaría en dos puntos porcentuales la cuota que tenía cuando se produjo la fusión, el 16,8%, a pesar de las dificultades que atravesó desde entonces.