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Gregorio Gorriarán y Rodríguez Estrada, que cumplen condena por las indemnizaciones de Novagalicia, controlan inmobiliarias en Madrid, Vizcaya y Vigo

en A Coruña, 21 de marzo de 2017 (05:00 CET)

Las limitaciones propias de su vida carcelaria, incluido el acceso restringido a internet, teléfono o cualquier otro medio telemático, no impide a los exdirectivos de las cajas gallegas recibir en prisión las visitas de sus abogados cuantas veces lo requieran. Es por ello que los Fernández Gayoso, José Luis Pego, Gregorio Gorriarán y Rodríguez Estrada, que cumplen condena por el cobro indebido de millonarias indemnizaciones, mantienen hilo directo con el exterior más allá de sus relaciones familiares.

Dos de los exdirectivos, ambos procedentes de Caixanova, mantuvieron durante el año pasado activas diversas empresas y negocios inmobiliarios, repartidos por Madrid, Vizcaya y Vigo. Las sociedades continúan con su actividad pese a que sus administradores llevan a la sombra algo más de dos meses. Esos dos exdirectivos son Gregorio Gorriarán, anterior responsable de la división inmobiliaria de Novagalicia, y Óscar Rodríguez Estrada, fiel de primera hora de Fernández Gayoso en Caixanova, y durante la fusión responsable de la oficina de integración.

¿Inhabilitaciones especiales?

Al margen de los dos años de prisión, la Audiencia Nacional se limitó a condenarles, durante el tiempo de la pena, a la accesoria de inhabilitación especial para "el empleo que desempañaban cuando realizaron los hechos enjuiciados", dejando en un limbo ciertas actividades, como su papel en las empresas de las que son propietarios. También se les condenó a la pena de inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena.

El de Gorriarán es el caso de mayor actividad. Ya durante los meses previos de su ingreso en prisión, fue el único contra el que la Audiencia Nacional pudo hacer efectivo el embargo de bienes para responder y hacer frente de la devolución de la  indemnización que se llevó. La venta de uno de los inmuebles embargados a Gorriarán ascendió a cuatro millones de euros, prácticamente equivalente a su indemnización, pero se quedó lejos de la responsabilidad civil solidaria exigida a todos, y que asciende a 10,4 millones.

Los negocios familiares

Esos embargos proceden del grupo inmobiliario que controla el exdirectivo, a través de varias sociedades repartidas entre Vizcaya, de donde es natural, y Vigo. En concreto, Gorriarán controla Gestión Patrimonial Muskiz SLU, de la que es administrador único, y su subsidiaria Valle Rojo Inversiones, con sede en la calle Colón, en Vigo.

Pero es en Vizcaya donde el exdirectivo de Novagalicia tiene su fuerte. Y es a través de las empresas del grupo familiar, del que fue administrador solidario hasta 2009 y ahora se mantiene como accionista, según datos del Registro Mercantil. Ese grupo, liderado por su hermano, el exfutbolista Antonio Gorriarán, es Delta Consultores Internacional SAU, centrada en el negocio inmobiliario y los servicios. Sus activos ascienden a 1,3 millones de euros, aunque se trata de un grupo muy diversificado.

Cara y cruz

 "La importancia relativa de las inversiones mobiliarias ha ido en aumento, llegando a adquirir una dimensión considerable" en los últimos años, dice en su última memoria la gerencia de Delta. La compañía apuesta por inversiones "que se han ido materializando mediante la adquisición de participaciones en distintas sociedades mercantiles y civiles cuya actividad principal consiste en la promoción inmobiliaria y el alquiler de inmuebles", explican. Delta controla filiales como Gesduco o Kurtxes Berango S.L, y tiene participaciones en otras firmas como Gruinber S.L. o Bilbao Desarrollos Urbanos S.L., que en su día presentó concurso de acreedores.

Rodríguez Estrada está al frente de Xacebans Inversiones, una promotora inmobiliaria domiciliada en la madrileña calle Gaztambide. A través de esta firma, el exdirectivo cuenta con inversiones financieras de 255.000 euros, para unos activos de algo más de 400.000 euros. Pero lo más llamativo de esta firma, al margen de contar con un patrimonio negativo de 149.000 euros, es que presenta a mayores unos vencimientos de deuda de unos 565.000 euros, a realizar en cinco años. Así lo firmó Rodríguez Estrada en la junta general de Xacebans Inversiones de julio del año pasado. El exdirectivo es su administrador único.