El sector de las renovables ha sido perjudicado por los recortes aplicados desde el 2010. EFE-Archivo

La nueva subasta eólica, un 'sudoku' para las empresas

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Las asociaciones del sector advierten de que el sistema establecido para la subasta puede abocar a procesos judiciales

Economía Digital Galicia

El sector de las renovables ha sido perjudicado por los recortes aplicados desde el 2010. EFE-Archivo

A Coruña, 20 de abril de 2017 (05:00 CET)

Falta menos de un mes para la próxima subasta de renovables, prevista para el próximo 17 de mayo, y en el sector empieza a haber preocupación ante la complejidad del sistema establecido y del marco regulatorio que, como advierte Juan Virgilio Márquez, director general de Asociación Empresarial Eólica (AEE), puede abocar a procesos judiciales.

Además de incidir en la necesidad de no "abrir una guerra" entre las distintas tecnologías, ya que todas son "complementarias y susceptibles de combinarse", el directivo de la patronal aprovechó su participación en una jornada relacionada con la subasta de renovables para defender un sistema de cupos para cada tecnología para evitar precisamente “ciertas interpretaciones que pueden llevar a procesos judiciales”.

Las patronales del sector de las renovables no quieren una guerra entre tecnologías por la subasta

En esta misma línea se pronunció su homólogo de la Asociación de Productores de Energías Renovables (APPA), José María González Moya, quien también considera “un gran error” llevar a cabo una subasta que enfrenta a las distintas tecnologías. Para González, existe “una falta” de planificación energética por parte del Gobierno, al que reprocha que se base el resultado de la subasta en los costes. “Luego al final sale caro, y como país y sector se paga caro”.

Una veintena de empresas pendientes en Galicia

En Galicia hay especial interés por esta subasta. En la actualidad, varias empresas que ganaron el concurso convocado por la Xunta en 2010 están a la espera de incentivos para poder desarrollar sus parques, para los que ya cuentan con la pertinente autorización administrativa. Sin embargo, el riesgo de que no salgan adelante es elevado, puesto que el año pasado ganaron dos grupos aragoneses que habían renunciado a percibir incentivo alguno. Y así no se van a lanzar.