Florentino Pérez, presidente de ACS, en una junta de accionista. EFE-Z

Florentino Pérez, el aliado español del comprador de las centrales de Ferroatlántica

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Brookfield, el comprador de las centrales de Ferroatlántica, tiene en Florentino Pérez a su socio de inversiones en el continente americano

A Coruña, 25 de mayo de 2017 (07:00 CET)

La venta de las centrales que Ferroatlántica tiene en los ríos Xallas y Grande centró este miércoles buena parte del debate en el Parlamento gallego. Sin embargo, el comprador, la firma norteamericana Brookfield, se mantiene al margen sin apenas hacer ruido. Poco se sabe en Galicia de esta empresa, ni tampoco de su actividad, muy vinculada a empresas y empresarios españoles, como es el caso del presidente de ACS y del Real Madrid, Florentio Pérez.

ACS y Brookfield mantienen una alianza para concurrir a proyectos de infraestructuras en el continente americano. Recientemente han logrado un contrato para la construcción y explotación de líneas de alta tensión en Brasil por 126 millones de euros a través de Cobra, la filial del grupo español. A finales de 2016, esta vez con Cymi, otra de sus filiales, se hicieron con otro contrato para líneas de alta tensión, que incluía también la mejora de siete subestaciones y la construcción de dos nuevas por un importe total de 659.

ACS y Brookfiel se han hecho con un paquete importante de activos de transporte de electricidad en Brasil

Pero no son los únicos proyectos que ambos tienen en común en Brasil. En total, la cartera de proyectos de líneas de alta tensión está valorada en unos 3.000 millones de euros, lo que convierte al empresario y al fondo en los mayores contratistas del país en este sector.

Fuerte en América

Al margen de ACS, Brookfield tiene una fuerte implantación en el continente. En Sudamérica controla gaseoductos, autopistas y líneas de alta tensión, como las que comparte con ACS, que se suman las que compró a Isolux en Brasil por algo menos de 500 millones de euros. Su siguiente objetivo podría ser Electricaribe, la eléctrica que mantiene enfrentada a Gas Natural Fenosa con el Gobierno colombiano, por la que pujaría a través de Isagen, una firma de generación eléctrica colombiana que figura entre sus últimas adquisiciones.

Otro de los negocios que se interesó el fondo, también en manos de una empresa española, son las autopistas de Chile, Colombia y Perú de OHL, que finalmente anuló la subasta por falta de ofertas atractivas. Los caminos del empresario Juan Miguel Villar Mir y Brookfield se volvían a cruzar, como sucedió con la negociación de la deuda de la inmobiliaria Colonial, y como acontece con Ferroatlántica, aunque en este último caso con un posible litigio a la vistacon un posible litigio a la vista.

Como reconoce la propia Brookfield, su estrategia se basa en buscar oportunidades de negocio en sectores desfavorecidos o regiones donde el capital es escaso; activos de alta calidad con valoraciones favorables que se puedan financiar a largo plazo y con bajo riesgo. En el caso de Ferroatlántica, la delicada situación financiera es propicia para realizar una oferta por unos activos provechosos que el grupo ha dejado de considerar estratégicos.