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Las acciones de Adolfo Domínguez cayeron un 0,7% en la primera sesión tras la presentación de resultados, que depararon pérdidas de 23 millones

en A Coruña, 03 de mayo de 2017 (07:57 CET)

Segunda jornada sin pena ni gloria en el parqué para Adolfo Domínguez. La textil ourensana presentó resultados el pasado viernes en un acto que evidenció el cambio de etapa en la compañía tras el cese de Estanislao Carpio y de buena parte del equipo que lo había acompañado en la gestión.

El cambio en la dirección de la empresa, que tiene de nuevo al modisto ourensano como directivo de referencia y al catedrático de Hacienda Pública, Luis Caramés, como vicepresidente, fue respaldado por los inversores, que en unos meses hicieron que la empresa se revalorizara un 59%. Actualmente, la capitalización se sitúa en los 47,1 millones, cuando a cierre de 2016 estaba en los 30,4 millones.

Pese a esta tendencia positiva, la presentación de resultados el pasado viernes no ha conllevado mejoría alguna, por más que la compañía se preocupó de mostrar la tendencia positiva del segundo semestre del año. El volumen de títulos intercambiados fue muy modesto, algo más de 31.000, y el valor cayó un 0,78%. En plena efervescencia de las acciones, en febrero de este año, llegaron a cambiar de manos 630.000 títulos en una sola jornada.

Adolfo Domínguez registró 23 millones en pérdidas, frente a los beneficios de 7,7 millones del curso anterior, si bien estos beneficios se produjeron por la venta de un inmueble en Paseo de Gracia, que infló en 45 millones el balance final. Dejando al margen esta inyección extra, la compañía habría conseguido recortar las pérdidas.