Estación de servicio Carbugal, junto a las instalaciones de Comar, del empresario José Collazo

José Collazo desata una guerra de precios en las gasolinas con Carbugal

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La estación de servicio Carbugal, impulsada por el dueño de Comar, tiene los precios más bajos de A Coruña, Santiago, Ourense, Pontevedra o Vigo

Economía Digital Galicia

Estación de servicio Carbugal, junto a las instalaciones de Comar, del empresario José Collazo

A Coruña, 03 de mayo de 2017 (07:12 CET)

Galicia, a pesar de contar con una refinería, tiene los precios de los carburantes más altos de España junto con Baleares. La situación sería peor de no ser por la irrupción de las gasolineras de bajo coste, cuya presencia ha servido para dar un toque de atención a grandes petroleras como Cepsa o Repsol, que no tardaron en corregir sus precios para competir con los nuevos actores. Ahora, firmas como la gallega SBC, referencia durante años en este nicho y con estaciones en A Coruña, Santiago y Ribeira, se han encontrado con un hueso duro de roer.

Carbugal, la marca impulsada por los empresarios Miguel Ángel y José Manuel González Guizán, que tienen en José Collazo, dueño del imperio del juego Comar, a uno de sus socios, está apostando fuerte por el negocio de los carburantes. Los precios que ofrece a sus clientes son los más bajos de la ciudad de A Coruña, con diferencias que en algunos casos alcanzan los diez céntimos por litro.

Carbugal ofrece precios hasta 10 céntimos por litro más baratos que la competencia

Este martes, 2 de mayo, Carbugal ofrecía el diésel convencional a 1,079 euros el litro (lleva una semana sin variar), la gasolina de 95 octanos a 1,209, y la de 98 octanos a 1,319. Al otro lado de la avenida, Repsol comercializaba estos mismos carburantes a 1,159 euros en el caso del diésel, y 1,279 y 1,409 en los de las gasolinas. SBC, que tiene la estación de servicio a escasos quinientos metros, vendía el litro de diésel a 1,099 euros el litro, por 1,229 euros el de gasolina 95.

Ferrol y Lugo, la excepción

Sin embargo, de las siete grandes ciudades, hay dos estaciones de servicio que lo venden más barato, con diferencias sustanciales en alguno de los casos. La gasolinera de Alcampo de Ferrol ofertaba el litro de diésel a 1,045 euros, por 1,149 el de 95 y 1,299 el de 98 octanos. En Lugo, la de Eroski tenía el diésel a 1,029, la de 95 a 1,189 y la de 98 a 1,279 euros. En Pontevedra, Vigo, Ourense y Santiago de Compostela ninguna gasolinera lograba batir estos registros. Ni siquiera las de bajo coste.

Fuera de las ciudades ya es más fácil encontrar gasolineras con precios más asequibles, generalmente alejadas de las principales vías de tránsito y en manos de operadores independientes. No obstante, en A Coruña, Carbugal tiene en Miramar Oil, un centro de atención integral del automóvil, a su más directo competidor, ya que día tras día prácticamente calcan los precios.

De momento, a Collazo la estrategia parece estarle dando buen resultado, ya que la estación de servicio que levantó su empresa, Promotora de Viviendas Urbanas, y que linda con la sede de Comar, otra de sus sociedades, tiene clientes en todo momento. Al igual que en el juego, en este negocio la banca siempre gana.